Lámparas catalíticas Maison Berger Paris

Las lámparas catalíticas fueron inventadas por un auxiliar de farmacia, llamado Maurice Berger, en 1898 con la finalidad de purificar el ambiente de los hospitales, con un magnífico resultado. Nace Lampe Berger y muy pronto se ponen de moda para el uso en el hogar y purificar los ambientes en estancias cerradas.  

En la década de los años 30, llega su apogeo con la incorporación de fragancias, y con la ayuda de conocidos artistas se convierten en piezas de colección. 

Tal es el entusiasmo suscitado por la lámpara, que los sucesores de Maurice Berger deciden seguir explorando este universo tan particular con nuevos objetos de diseño, como los bouquets, las velas y muchos más.

«Lampe Berger» ya no reflejaba por tanto toda la diversidad de las creaciones de la marca, que decide cambiarlo por «Maison Berger Paris». Homenaje a un lugar único de creación e inspiración en torno a una pasión francesa por el arte y la perfumería de interiores.